martes, 22 de mayo de 2007
INDIGNACIÓN, FRUSTRACIÓN, DESILUCIÓN, IMPOTENCIA = BOICOT

Autor: Agencias - regionxiv.net

Desde Australia a Noruega y de EE UU hasta Argentina fue recibida como un balde de agua fría la votación parlamentaria del 16 de mayo en donde se planteaba discutir sobre el derecho a voto de los chilenos en el exterior. El casi millón de chilenos residentes fuera de Chile, principalmente en Argentina esperaba que Renovación Nacional daría los cuatro votos que faltaban para entrar a discutir la propuesta de la Diputada Isabel Allende que proponía entre otras cosas crear las bases para que los chilenos del mundo votaran al menos en las presidenciales.
No bastó con el trabajo de lobby, con las cartas, con los acuerdos de pasillo, con las señales que dieran algunos conciliadores de la Concertación, no bastó con los miles de emails enviados a los senadores por las ONG de los chilenos en el exterior.

Fueron 63 votos a favor de los diputados de la Concertación, mientras la UDI marcó 23 rechazos y RN 20 abstenciones, mientras que se requería como mínimo un quórum de 69 parlamentarios a favor para dar pie al debate, quedando ahora el proyecto rechazado y sin posibilidad de volverse a presentar a través de la Cámara Baja a lo menos en un año.

En listas de correos electrónicos, en paneles de discusión se propone abiertamente desde el exterior recurrir a medidas mas drásticas en contra de los parlamentarios derechistas que se niegan a legislar por un derecho elemental. Se habla de iniciar un boicot a LanChile, de boicotear la compra de productos chilenos en el exterior y de no recibir a las comisiones, delegaciones gubernamentales y apoyar al gobierno en asuntos comerciales que vayan en beneficio de la derecha neoliberal.

Una dirigente social de Australia nos asegura que: “el pueblo (de Chile) no es dueño de nada y los productores, fabricantes y grandes empresarios no van a dejar de producir. Podría suceder lo que pasó el 96 cuando USA prohibió por un tiempo la entrada de fruta chilena a sus mercados: el pueblo, todos los que estábamos en Chile entonces pudimos tener acceso a la mejor fruta que produce Chile, la de exportación.”

Todo tiene dos caras y como ahora el poder adquisitivo del chileno es mayor, para qué hablar del consumismo, podría suceder que el boicot favoreciera a nuestros compatriotas.

Por su parte Francisco Rojas de Suecia nos asegura que no fue difícil convencer a los sindicatos europeos – durante la dictadura – de que boicotearan los productos chilenos, esa fue la única manera de hacerles entender – a la derecha y al partido de Pinochet –de que entregaran el gobierno. Ustedes deben entender -asegura Francisco- que aquí los sindicatos son ínter empresa, son organizaciones muy poderosas y los empleadores se sientan a discutir con ellos bajo las premisas que los une: la productividad, la ganancia y el trabajo.

Publicado por PrensaRSF @ 23:32
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