El primer cambio de Gabinete realizado por la presidenta Michelle Bachelet motivó diversas reacciones al interior de la Alianza por Chile, donde no dudaron en calificar la medida como una "evidente falta de conducción" de parte de la mandataria.
En la Unión Demócrata Independiente (UDI), el senador Hernán Larraín afirmó que es necesario un cambio más de fondo, pues lo realizado por la jefa de Estadp fue sólo un cambio político, ya que las reales medidas que se deben adoptar no fueron tomadas.
Agregó además que el cambio realizado revela que el gobierno no está a la altura de las circunstancias, al igual que su gabinete, pues aun no se pueden resolver los reales problemas de la gente, así como también se encuentran pendientes materias como la crisis energética, las relaciones internacionales y la delincuencia.
En Renovación Nacional (RN) el diputado Cristian Monckeberg coincidió con la UDI en que el cambio de gabinete fue una medida apresurada y demostrativa de la incapacidad del anterior equipo de la presidenta.
Tanto en RN como en la UDI concordaron en que quienes asuman los nuevos ministerios no solucionarán definitivamente los problemas, pues como afirmó el diputado Monckeberg "son parte de la sillita musical".
En cuanto a Belisario Velsaco como Ministro del Interior, Hernan Larraín afirmó que su designación confirma la escasez de caras nuevas en la concertación, sin embargo reiteró que su nombramiento no es la solución a problemas como el de la delincuencia.
Por otra parte, la situación de Martin Zilic fue un hecho previsible para ambos partidos, pues coincidieron en que el movimiento estudiantil fue el gran detonante de su salida.
Fuente: Agencias