A cambio de los votos de los ex uniformados, Piñera les ofreció Ley de Punto Final para los juicios de Derechos Humanos e importantes regalías económicas.
Rodrigo Barra Padilla
El candidato a la presidencia de Chile, Sebastian Piñera, se retrató de cuerpo entero ante la opinión publica chilena e internacional en los momentos en los cuales llegó a acuerdo con los ex uniformados de la era pinochetista, firmando un documento con ellos, el cual establece: Ley de Punto Final, lo que significa no mas militares desfilando por los tribunales y por ende no mas juicios por derechos humanos. Los torturadores, asesinos y ladrones de la época del Hitler chileno podrán gozar de plena libertad, y de todos los beneficios que se le otorgan normalmente a los ciudadanos honrados y decentes de Chile. Piñera también se comprometio en el acuerdo a concederles importantes "regalías económicas", suprimiendo a la brevedad el descuento del 6% y del 0,5% al personal en retiro de las FF.AA, haciendo extensivo este beneficio al personal en retiro de Carabineros, Investigaciones y Gendarmería.
Con todo esto la derecha se ha desenmascarado ante el pueblo de Chile, quedando de manifiesto que en todo este tiempo han estado ocultando al país su alineamiento con la nefasta era pinochetista. Esto obviamente le traerá grandes problemas a la derecha, ya que sin darse cuenta se pusieron la soga al cuello cuando firmaron el acuerdo con los ex militares. Puede que ganen 500 mil votos por ese lado, pero lo que no han pensado es que quizás ahora haya una disidencia similar o mayor de actuales simpatizantes que no desean volver a los tiempos de Pinochet. Derecha si, pero sin nada que los ligue con el desprestigiado y anciano ex gobernante nefasto chileno, Augusto Pinochet.
Si la derecha gana las próximas elecciones, se avecinan nuevamente días oscuros para la democracia y el pueblo de Chile