martes, 27 de septiembre de 2005
Por: Máximo Kinast

Conocí a Ricardo Lagos en la Escuela de Derecho de la Universidad de
Chile, allá por el año 56. La memoria se nubla y se confunden los
recuerdos, algunos nítidos y otros borrosos por los años.
Me parece que militaba en el GUR, (Grupo Universitario Radical),
aunque no podría jurarlo, pero si estoy seguro de que era un líder de
opinión, un referente.


Teníamos la misma edad, pero Ricardo iba un par
de cursos por delante de mí. Tenía fama de buen estudiante. Los
alumnos le respetaban y hasta murmuraban que algún día sería
Presidente de Chile. Se le consideraba un intelectual y un hombre de
acción, de izquierda, por supuesto. Nadie ponía en duda su
inteligencia ni su integridad.

Su popularidad tuvo un boom cuando publicó su Memoria para obtener el
título de abogado, titulada 'La Concentración del Poder Económico',
que fue editada y vendida como un best seller. Era un interesante
estudio de las nueve familias dueñas de Chile, que hizo a través del
análisis de los directorios entrelazados de las sociedades anónimas
más grandes. Dividió estos grupos o familias en 'dominantes' e
'influyentes', lo que fue una idea original. Los primeros ejercían el
Poder desde la presidencia de las sociedades, pero eran más débiles
que los segundos, que con un simple miembro del directorio influían
decisivamente en la sociedad anónima en que participaban.

Fue una obra que tuvo gran aceptación. Al fin alguien decía la verdad.
Mi conclusión y la de la mayoría de lectores fue que Chile era un país
plutocrático gobernado por sólo nueve familias que se turnaban en el
ejercicio de los demás poderes a través del dominio económico. Admiré
su valor y sufrí por las consecuencias que su audaz estudio podría
acarrearle, pero me equivoqué. No hubo sanciones directas ni
indirectas. Simplemente lo premiaron con un viaje a los Estados
Unidos. Creo que fue una beca. Después de eso regresó cambiado. El
cambio era sutil, pero había cambiado. Seguía siendo un líder, pero no
era un revolucionario. Si hubiese existido la palabra en esa época, yo
habría dicho que regresó neoliberal.

Admiro su paciencia. Supo esperar hasta que le tocó el turno de ser
Presidente de Chile y entonces, sólo entonces, ejerció de neoliberal,
aunque ya antes había participado en los pactos secretos de la
transición, sólo se mostró realmente como es cuando ganó las
elecciones. Pero no con claridad, abiertamente, sino que lo hizo con
la sutileza e inteligencia que le caracteriza. Como un automóvil, con
el volante a la izquierda, pero siempre transitando por la derecha.

A veces se le escapaban cosas que lo retrataban, pero Ricardo lagos
siempre supo disimular. Como por ejemplo, cuando dijo que él suscribía
todo lo que hacía Paz Ciudadana, esa fundación tenebrosa de Agustín
Edwards, el traidor a la Patria, que recibió dinero de Kissinger y de
Nixon para desestabilizar Chile. Ahí, en esa declaración, Ricardo
Lagos mostró el plumero, como se dice en España. Pero como es
cuidadoso nunca divulgó sus cenas mensuales con los directores de la
SOFOFA y con Agustín Edwards, su amigo traidor. ¿Qué podía esperar de
un inverecundo como Agustín Edwards? Al final terminó traicionándolo.
Total, le queda tan poco tiempo de Presidente que bien se puede
prescindir de su amistad, debe haber razonado acertadamente Agustín
Edwards.

No lamento lo que le ha ocurrido. El líder juvenil ha involucionado y
terminará en el olvido, en el mejor de los casos. Por mucho cuidado
que se tenga, las obras siempre nos muestran la realidad. Los árboles
se conocen por sus frutos y las personas por sus obras.
Ricardo Lagos ha sido el mejor Presidente de Chile que haya podido
tener la clase patronal.

Ricardo Lagos ha contribuido a la privatización de los recursos de
Chile, especialmente el agua.

Ricardo Lagos ha apoyado la impunidad para el Innombrable Vitalicio a
través del Consejo de Defensa del Estado y de su Presidenta, doña
Clara Impronunciable.

Ricardo Lagos ha intentado lo imposible por poner punto final al
'problema' de los Derechos Humanos, desde Mesas de Diálogo (¿o de
Cahuín*?) hasta leyes de olvido y perdón, en beneficio de los
genocidas.

Ricardo Lagos ha sido el Presidente de Chile más fiel y el mejor
servidor de la política internacional de los Estados Unidos de
América.

Ricardo Lagos quisiera ser uno de esos 'otros hombres' que mencionó el
Compañero Presidente Dr. Salvador Allende y calificar como abridor de
alamedas, pero en su ambición olvida y confunde las palabras exactas,
o quizás no olvida y sólo tergiversa, cuando realmente es un hombre
que ayuda a cerrar alamedas.

Ni el pueblo ni la historia perdonan a los traidores. Ricardo Lagos
Escobar vivirá lo suficiente para llegar a comprender lo que digo.
Entonces sólo podrá lamentar la oportunidad que ha perdido de ser un
hombre digno, un político consecuente, fiel a su pueblo.

*Cahuín es palabra mapuche que se entiende en Chile como enredo,
confusión, tergiversación o contubernio, aunque no es ese su
significado en mapudungun, la noble lengua de la tierra.
Publicado por PrensaRSF @ 0:57
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Comentarios
Publicado por Invitado
sábado, 01 de octubre de 2005 | 18:55
Nuestro gran presidente, que es la encarnación moderna del despotismo ilustrado, del todo para el pueblo, pero sin el pueblo. Es un pequeño monarca que sabe lo que el pueblo necesita, ya que tiene la capacidad de comprender todo, según sus propios dichos, incluso, ha quedado retratado de cuerpo entero, en ocasiones en las cuales humilla a aquel que se atrevió a ponerlo en aprietos y le hizo preguntas que sencillamante el no quería responder. Que el poder corrompe, creo que es así, pero no solamente desde un punto de vista etico, moral, economico, sino que desde flancos que solo se pueden apreciar cuando el "presidente" dice que atacan a su familia. Es la encarnación de las viejas practicas radicales, en donde sus amigos y parientes se hacían del poder y de los cargos, basta para ello leer la prensa para darse cuenta, que sus sobrinos, cuñados, yernos, hijos, etc. ocupan cargos importantes, esto s impresentable.
Publicado por loqueteocultan
miércoles, 05 de julio de 2006 | 2:27
Una vez se dijo: los pueblos tienen los gobernantes que se merecen...

Y asi se nos entrega diariamente a los Chilenos:

- Teleseries
- Farandula Televisiva
- Futbol masivo (porfavor existen mas deportes...)
- Diarios Populares...
- Rebajas y 48 horas...

Lo que se nos ofrece nos ocupa TODO el tiempo libre del día y de la noche...

Cuando un pensamiento original?,
cuando un pensamiento autentico?,
cuando un pensamiento propio?,
cuando una idea nueva?,
cuando un destello de inteligencia?,
cuando demostraremos los Chilenos ser homo sapiens?...

Que pena pero es asi...
Publicado por loqueteocultan
miércoles, 05 de julio de 2006 | 2:30
Lo mismo ocurre con la literatura, poesia, artes, etc.
Si el impuesto al libro ya restringe a muchos posibles poetas, novelistas, escritores, que por su condicion humilde no pueden adquirir un libro, y mejor ni hablar de la BIBLIOTECA NACIONAL si tiene libros de los años 70 y aun asi muy pocos...

Si cualquiera con mas de tres dedos de frente haría mucho mas de lo que hasta ahora se ha hecho!

Es este el pais que queremos?, pues NO!

ENTONCES:
DESPIERTEN! DESPIERTEN! DESPIERTEN!